¿Qué hacer con mi primera tarjeta de crédito?

¿Eres joven, has entrado al mundo laboral y te dispones a conseguir tu primera tarjeta de crédito? Aquí te señalamos todo lo que debes saber al respecto

La entrada al mundo laboral suele ir acompañada de una subida del nivel de vida para los más jóvenes. Uno de los síntomas más claros es la posibilidad de obtener la primera tarjeta de crédito, pues la entidad financiera en la que en ese momento estemos no tardará en ofrecernos este método de pago al detectar que una nómina entra en nuestra cuenta bancaria mes a mes. Pero, para alguien que nunca ha tenido una tarjeta de crédito, son varias las preguntas que surgen: ¿Qué hay que hacer para obtenerla? ¿Cómo usarla? ¿Qué beneficios consigo con ella?

primera tarjeta de crédito

1. Elegir la mejor tarjeta de crédito del mercado

Aunque lo más normal es que la primera tarjeta de crédito acabe llegando de manos de la entidad financiera donde están depositados nuestros ahorros, lo más aconsejable es estudiar el mercado y ver cuál es la mejor opción de todas las existentes. Comparadores de tarjetas de crédito como Tarjetas-Online.net ayudan a saber escoger cuál es la tarjeta de crédito que se adapta mejor a nuestras necesidades. Hay que fijarse en que la elegida tenga un tipo de interés TAE más ventajoso que las demás, que las cuotas o comisiones se reduzcan a la mínima expresión y que el límite de crédito sea el adecuado para lo que buscamos. Por supuesto, si además dispone de ventajas suculentas, mejor que mejor.

2. Vigila la vinculación exigida

Si tu primera tarjeta de crédito viene de tu propio banco, seguramente la entidad financiera te pedirá una mayor vinculación. Esto puede manifestarse, por ejemplo, mediante la obligación de contratar algún producto financiero extra que constate el arraigo con el banco. Hay que valorar si este requerimiento supone una ventaja o un inconveniente para actuar luego en consecuencia. No hay que olvidar que muchas tarjetas de crédito que hay ahora mismo en el mercado ofrecen la posibilidad de ser adquiridas sin necesidad de cambiar de banco. De esta manera, es más fácil decir que no a nuestra entidad financiera si vemos que lo que nos ofrece no entra dentro de nuestros intereses.

3. Conoce el funcionamiento de tu primera tarjeta de crédito

Es posible que antes de adquirir la primera tarjeta de crédito se haya tenido antes una de débito. El funcionamiento es muy diferente, aunque el simple gesto de pasarlas por el terminal en cada establecimiento sea igual. La tarjeta de crédito pone a nuestra disposición una línea de crédito (valga la redundancia) de una determinada cantidad durante cada mes. Al final del mismo o a principios del siguiente (dependiendo de la fecha de corte), si se devuelve todo el dinero no se cobrarán intereses. Sin embargo, si no se puede o se decide aplazar una compra o todo el montante, el banco cobrará un interés hasta que se salde toda la deuda.

4. Aprovecha sus ventajas

Muchas tarjetas de crédito tienen un valor añadido que va más allá de su propia naturaleza como herramienta de método de pago y financiación. Al contratarla, puede contar con algún que otro seguro que pueda cubrir un eventual problema en el extranjero, o incluso algún incidente con un viaje comprado con la misma. Pero, donde más podemos exprimir las ventajas de la tarjeta de crédito es cuando hablamos de descuentos o devoluciones. Muchas de ellas ofrecen al cliente la posibilidad de ahorrar un pequeño porcentaje a la hora de llenar el depósito de gasolina, o incluso la devolución del importe de las compras hechas en un comercio determinado.