Qué son los Business Angels

Echamos un vistazo a uno de los métodos de financiación menos conocidos en España

Hace poco hablábamos de los diversos métodos de financiación que cualquier emprendedor o empresario puede parajar a la hora de, o bien empezar su nuevo negocio, o mantener y ampliar el ya existente. Como suele suceder a menudo, y más aún desde la pasada crisis financiera, la financiación tradicional que proviene de los bancos no siempre está disponible para todos los demandantes. Las exigencias son altas y se requieren de avales importantes que no siempre disponen aquellas personas que apuntan a realizar estas acciones empresariales.

En este marco o situación habitual es donde aparece la figura de los Business Angels. Haciendo una comparación algo simple, estaríamos hablando del mecenazgo histórico que ya se practicaba en la antigua Grecia, pero a en el momento actual y de una forma mucho más participativa. Así pues, este mecenas o inversor angelical es capaz de aportar su dinero, su experiencia y sus contactos al proyecto que se le vaya a proponer con el objetivo de conseguir un rédito económico en el futuro.

El Business Angel acaba siendo una persona con un capital elevado que tiene intención de invertirlo, generalmente, en alguna start-up con una buena idea de negocio en mente. Aunque es cierto que suele estar enfocado al nacimiento de una empresa, puede aparecer en cualquier fase del proyecto, incluso también en el despegue del mismo. Además del componente participativo que hemos comentado anteriormente y de la búsqueda de un beneficio futuro, este tipo de inversor acaba disponiendo también de un parte del accionariado total. Además, se diferencia de las entidades de capital riesgo en que aporta sus propios fondos, y no manejan el de terceros de forma administrativa. En la actualidad, muchos de estos inversores angelicales se empiezan a organizar en redes o diferentes grupos para poder llevar a cabo su función de manera más ordenada y eficiente.

La situación del Business Angel, además, es ideal porque llena un hueco en el espacio de la financiación que hasta ahora había quedado desatendido totalmente. Frente a la siempre complicada disyuntiva de pedir dinero prestado al grupo conocido como las FFF (family, friends and fools) o recurrir a las entidades de capital riesgo, los inversores angelicales aparecían como una tercera alternativa que se quedaba a mitad camino de las dos anteriores. Sobre todo es importante su condición a medio camino de ambas porque aportan mucho más dinero de lo que podrían hacerlo las personas de nuestro entorno, pero tampoco es necesario pedir cifras elevadas como 1 millón de euros como suelen exigir las entidades de capital riesgo para comenzar a hablar.

La selección de los proyectos en los que empezar a invertir empieza con la presentación del plan de negocio de cada emprendedor, para posteriormente analizarlo en profundidad por parte del inversor angelical y cuadrarlo todo con los propios criterios personales que maneje para ejecutar de esa forma la inversión. Evidentemente, este mecenas acaba corriendo un riesgo muy elevado, con lo que el retorno de la inversión que querrá extraer de todo ello estará al mismo nivel. Como ejemplos disponemos a algunas de las empresas más importantes del mundo que empezaron su andadura de esta misma manera. Es el caso de gigantes de la talla de Skype, Starbucks, Amazon o el mismísimo Google.

Pero cuando hablamos del riesgo que asumen y del retorno de la inversión que buscan obtener, estamos hablando de cifras bastante elevadas, de alrededor de diez veces más de todo el dinero puesto en el negocio en un plazo que tiene de media una espera de cinco años. Algunas prácticas apuntan a que estos inversores pueden buscar incluso empresas que aporten finalmente un beneficio veinte o treinta veces superior al dinero insertado inicialmente, aunque el plazo de tiempo también se extendería hacia los siete años.

En España existe una red de emprendedores de este tipo que recibe el nombre de Asociación Española de Business Angels Network (AEBAN), que agrupa a todas las personas con inquietudes similares y propósitos parecidos con el fin de llevar a cabo también una promoción eficiente de la actividad que realizan. En esta asociación además se puede ver claramente el amplio espectro de inversores angelicales que podemos encontrar, y que van desde aquellos que únicamente buscan un beneficio económico, como aquellos que tratan también de guiar al emprendedor y al empresario para aconsejarle y así ayudarle a superar las trabas que constantemente se encuentra en su camino hacia el ansiado objetivo.